Tembloroso el amanecer llegó
Cual silencioso despertar de somnolencia
Y de azul manchó el paisaje todo
Y con rocío nuestro crisantemo rojo
Recuerdo que tus brazos me rodeaban
Cuando el sol bloqueaba el cortinaje
Y de oro bordaba las alfombras
Y con néctar tus verdes ojos
Deseaba tus caricias y tus labios
Retener para siempre en mis deseos
Llevar con tu aliento el aire entero
Y en su brisa mecerme eternamente
Pedía que la muerte me llevara
A su estado proferido de sopor
Y en tu jardín renacer un día
Cual Jacinto convertido en flor
Así los días del verano pasaban
Con sus noches llenas de pasión
Y así fue tu cuerpo la banca
Y el punto tu corazón
Pero se mueve la rueda cronológica
Y en su perpetuo andar gira la vida
Y así pasa en su momento la brisa
Pasa el lucero y también la flor
Besada por la brisa pasa la tarde
Y besada por la flor, pasa el amor
Partió el verano y el crisantemo murió
Olvidé también tus labios
Y mi pecho tu mirada
Por otra mirada cambió
Las ramas que vence el tiempo
Ya echan fuego en el hogar
El invierno llegó tan de prisa
Como aprendí a no soñar
Seudónimo: El último hombre de traje
miércoles, 14 de octubre de 2009
Sin título (C) (Campanas)
Cuando suenan agudas las campanas
algunas caras se asombran y sobresaltan
porque ellas no lo saben pero son blancas,
y aturden a los ojos que a veces las miran
porque en la pupila igualmente entra
aquel cantar que desgarra la noche y saluda
sutilmente al día
con un silencio quizás inaudible
que de tan callado se hace ruido,
se hace susurro resentido
con el viento que no lo deja
ser parte única del aire.
Seudónimo: Opus 37/ii G
algunas caras se asombran y sobresaltan
porque ellas no lo saben pero son blancas,
y aturden a los ojos que a veces las miran
porque en la pupila igualmente entra
aquel cantar que desgarra la noche y saluda
sutilmente al día
con un silencio quizás inaudible
que de tan callado se hace ruido,
se hace susurro resentido
con el viento que no lo deja
ser parte única del aire.
Seudónimo: Opus 37/ii G
Enrédame (C) (Enredadera)
Enrédame en tus brazos, ahí es donde siempre quiero estar,
Tan cerca de ti, percibiendo de tu corazón el palpitar;
Sintiendo tu calor acariciándome, ahí me quiero quedar.
Enrédame con tu amor, dame más de tus besos benditos,
Quiero más de tus sonrisas, más de esos momentos bonitos;
Pruébame una vez más que nuestro amor es infinito.
Enrédame en tus sueños, tus más anhelados fantasías,
Déjame entrar en tu mundo y te regalaré mi filosofía,
Soñaremos juntos, y me inspirarás nuevas poesías.
Enrédame con tu mirada cautivante, ojos de mar,
Mírame constantemente, y no me dejes respirar,
Mírame a los ojos y enséñame lo que es amar.
Seudónimo: Canela
Tan cerca de ti, percibiendo de tu corazón el palpitar;
Sintiendo tu calor acariciándome, ahí me quiero quedar.
Enrédame con tu amor, dame más de tus besos benditos,
Quiero más de tus sonrisas, más de esos momentos bonitos;
Pruébame una vez más que nuestro amor es infinito.
Enrédame en tus sueños, tus más anhelados fantasías,
Déjame entrar en tu mundo y te regalaré mi filosofía,
Soñaremos juntos, y me inspirarás nuevas poesías.
Enrédame con tu mirada cautivante, ojos de mar,
Mírame constantemente, y no me dejes respirar,
Mírame a los ojos y enséñame lo que es amar.
Seudónimo: Canela
jueves, 20 de agosto de 2009
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